17
Mar
08

Un fin de semana diferente

Todo inició el jueves pasado, cuando estábamos trabajando en el laboratorio de Ctrl. de calidad y la profesora nos dijo: “¿sabían que mañana no hay clases?” Motivo suficiente para celebrar en las vías o el Pepe’s, pero primero tenía que administrar a mis ratas.

Nos vimos por ahí de las 4 o 5 en el Pepe’s. Cerveza y más cerveza. No quería tomar mucho, porque el viernes era la dichosa peda en X. y no la disfrutaría crudo. Pero M. dijo que en su casa tenía una botellita de ron (mmm…) y una de Torres 10, así es que nos lanzamos a su casa después de algunos sucesos desagradables.

Llegamos y después de una acalorada discusión sobre cual botella teníamos que abrir (solo eramos tres) nos decidimos por el Torres. Ya nos pusimos a tomar y a tomar, a ver algunos capítulos de los Simpson, a jugar en el 360 y por último, a ver la del efecto mariposa (que por cierto, no había visto y no me gustó) hasta que nos quedamos dormidos.

L. nos despierta por ahí de las 3:30, nos despedimos de M. y nos vamos a nuestras respectivas casas, ya que esperaba un día de lo más chingón y yo estaba muy sucio.

El viernes… oohhh… dichoso viernes. Después de administrar a mis ratas fui a ver a P. a su laboratorio. Yo estaba bien nervioso, además no podía pasar gran cosa… su asesora estaba ahí. Le dije que nos veríamos en un rato, que tenía que preparar un fármaco para las ratas.

Como no había clases la escuela estaba desierta. Así es que me lancé a ver de nuevo a P. Estaba solo. El departamento de F.química estaba solo. Hablamos de una que otra cosa sin importancia, hasta que le pedí un abrazo. Y ahí comenzó todo… caricias, besos, más… por dios!! esas cosas pasan en la escuela? Sí, ya me habían contado que es muy frecuente. Y surgió el miedo: era demasiado pronto… lo de J. todavía duele… P., ¿porqué siento en este momento que te quiero?

Fuimos por una amiga y nos lanzamos a observatorio para tomar el camión a X. De nuevo nervioso, tomado de la mano de P y cubiertos por una cobija, donde nadie podía adivinar nuestra complicidad. Llegamos algo tarde, los compañeritos del salón nos dieron la bienvenida y nos dieron de tragar.

Tomamos unas cervezas y la única fuente de ron disponible: piña colada, por lo que una compañerita me dijo que era una niña, a lo que yo respondí con malicia: “Sí, a huevo que soy una niña, jeje”, pero era claro que ella no comprendía el porqué.

Después de un rato de pendejadas y cosas divertidas comenzamos entre cuatro personas el juego de la botella. Una compañerita me preguntó que quién me gusta del salón, a lo que yo respondí: “En este juego sólo somos cuatro, los demás que se chinguen!, así es que juntense un poco más y les digo… pues me gusta Hugo”. Me dio mucha risa su cara de sorpresa. P. estaba en ese juego, pero es obvio que ya le había dicho de que lado le tiraba. Y mis otras dos compañeritas no me creían, por lo que les dije: “es que a mí no me sale la jotería”, jaja.

Se hizo más tarde y las compañeritas echando pestes porque no se ponían pedas después de una alta ingesta de grasas. P. y yo teníamos un plan malvado, jejeje, así es que nos refugiamos en el cuarto que nadie quería y esperamos a que todos se durmieran. Pero no se dormían, así es que fingimos demencia y nos encerramos “porque teníamos muuuucho sueño” (a pesar de que casi no ingerimos alcohol). Y pasé una de las mejores noches de mi vida con mi osito adorado.

A la mañana siguiente amanecimos los dos ahí, como marido y marido, abrazados… después de poco tiempo nos separamos para fingir mayor demencia. Sólo escuché la reacción de una compañerita: “Ahhh!! No puedo creer que P. y A. se hayan encerrado en el cuarto, además quitaron la llave!!” Nosotros dijimos que sólo habíamos dormido, a pesar de que sólo dormimos dos horas. Ya de ellos si nos creen o no :-)

Después de una despedida bastante corta (porque muchos estaban ahí, y se supone que esto nadie lo sabe :-) me fui hacia el D.F., tenía que administrar a mis ratas. Y en el camino, extrañando a mi osito.

Se supone que el viernes no se comía carne, pero yo comí carne de cerdo, res… y de oso. :-)


0 Respuestas a “Un fin de semana diferente”



  1. Aún no hay comentarios

Escribe un comentario