Los cambios de temperatura me afectan. Polimorfo y termolábil, sólo que a diferencia de un cristal que llega a su estado de equilibrio, yo sigo cambiando para mal. La pérdida de un gradiente es prácticamente la muerte en un sistema biológico (fisiológicamente hablando).
Mi compa dice con cierta esperanza que a partir de mañana va a ir a terapia. Suelto una risita nerviosa porque sólo me hago pendejo. Le dije que al menos tiene algunas motivaciones para asistir a clases. Y que me he visto en un tiempo no muy lejano yendo también a terapia, ya que los monstruos que nos molestan parecen ser los mismos. Le digo que necesito motivación, un fin, algo que me mueva a seguir adelante, porque ahora la pinche escuela parece un centro regulador que controla la trascendencia de las demás actividades. Y fumo mucho más de lo habitual.
Estoy dejando acumular todo el trabajo para el fín de semestre. Por ahora me he salvado, pero en muy poco tiempo voy a recibir un madrazo que no se si sea suficiente para despertar.

0 Respuestas a “75”