Sumergido en ilusiones fatalistas, como siempre. Les digo “ilusiones” porque no estoy seguro si es una realidad. No importa, ahí están al menos en mi cabeza.
La cabeza da vueltas con un “ya ni modo/ya ni modo/ya ni modo/pues sí, ya ni modo/sí, sí, sí…/sí, ya ni modo…/…/…/yaaah, ni modo!! qué puedes hacer?/duerme, niño monstruo”
Enciendo un cigarrillo y me quedo viendo el punto de la pared que hace su metamorfosis a mariposa.
Etiqueta agregada: ‘Indescifrable
Ilusiones fatalistas
Sleepytime II
Y la gripe hace de las suyas.
Revisando el amplio espectro de emisión del compuesto que se asume a sí mismo como raro. No hay mucho que mencionar. De nuevo caer en las garras de la frustración.
Duerme, duerme, niño monstruo. Mañana te espera un día peor. La lluvia no te dejará salir a caminar, la gente no dejará de aventar piedras.
¿El proceso de depuración es aleatorio? Mhh.. parece que a nadie le importa.
Sleepytime… Slepytime…
follow the red line
Agua salada embarrada en la piel, bailando con paso de borracho alegre, de gente muerta a golpes de arcos.
Spirit is a bone/Bone is a tree/Tree is alive/Inside of me/Spirit is a bone/Bone is a shape/Shape is a thing/Thing is awake/Spirit is a breath/Breath is a flower/Flower is a tree//Tree is a bomb/Spirit is a bomb/Second is a bomb/Flower is a day/Tree is a year/Bone is a life///
El otro te pregunta porqué escribes esto. Es para darme cuenta del progreso.
“Will I become like the old man from next door?
Obsessed with the fear of losing his mind
he soon couldn’t take care of himself anymore.
He had no friends or relatives to look after him,
only once a week some male nurse dropped in.
He was found in his bed, dehydrated… -
unconscious, as he was, they brought him to a different place.” A. V. C.
Inconformidad
Imposiciones, estereotipos, etiquetas.
¿Me tengo que ajustar a los esquemas?
—–
Viendo los pastelillos del aparador. Poota, no tengo suficiente dinero para comprar aunque sea un pedazo.
Música, cubre el cristal del aparador para que ya no babee.
—–
Mamá, Papá… soy gay…. esperen, esperen… qué es ser gay entonces?
—–
Ahorita vengo, voy a vomitar estrellitas de color rosa.
84.6%
Primer madrazo.
-
Inicia el ciclo de actividades sofocantes del fin de semestre.
A punto de reprobar tecno-dos por faltas. El wey quería 85% de asistencias y algunos teníamos 84.6… a final de cuentas le dimos lástima y nos dejó hacer el tercer examen. El lunes. Es un chingo por traducir y por aprenderse de memoria (así de pendejos nos hacemos en cada clase).
-
El sistema está a punto de coalescer!! Es una crema barata. Se desparrama en la piel y deja una sensación oleosa desagradable. Se deshace en el piso, dejando una marca que no se borra con el tiempo. ¿Y si le embarramos un poco a la base de la pirámide de Maslow? Podremos sacar una de esas piezas y reemplazarla con música. Y te podrás vestir de blanco y negro.
[ ]
Estaba escribiendo otra cosa pero la flojera me dominó como para no terminarlo. Persiste la mirada en la pared de frente, sobre la mosca imaginaria que se transforma a mariposa. Bueno, ya ni eso está en la imaginación. La nada… esa sí. Falto de voluntad, de fuerza, de vida, de ganas, de anhelo, de sentimiento, de razón, de cualquier cosa. Autismo. La cabeza chueca, los ojos sin parpadear, movimientos repetitivos de los dedos o catatonia… sólo escuchar el ruido que pasa en forma de música.
Que no importa si está bien o está mal. Es cómodo vivir en la nada. Además, no hay alternativas por ahora. El punto del vacío te traga a pesar de que tengas muchas cosas qué hacer, no tiene compasión.
Creo que se llama depresión. No triste, no feliz, no nada. Flojera, mucha más de la normal. Te quedas acurrucado dentro de las cobijas de tu cama… y ya no tengo ganas de escribir más.
La nueva víctima / El ermitaño
Me cuesta trabajo darme a entender. Puedes decir cualquier cosa sin gastarte el cerebro, patinar sobre el piso reluciente a vómitos o hacer reír a los monstruos en una peda sin sentido. Y no tienes que decir muchas palabras. Callar. A veces la gente no entiende. Continuar leyendo ‘La nueva víctima / El ermitaño’

Ellos hablaron